Ponte guapa,tan solo para fastidiar al que pudo tenerte y no te tiene, para asombrar a los que te conocen y, a los que no te conocen también. Siéntete la mejor de todas. Cuando haya un rumor sobre ti, sea verdad o no, ve con la cabeza bien alta siempre. A palabras necias, oídos sordos. Y a los capullos, ni el oído, ni la palabra, ni la mirada siquiera. Que os jodan. Reconoce tus errores, demuestra que te arrepientes, aprende de ellos. Y con eso, no tendrás ni que mencionar la palabra “perdón”. ¿Por ocultar? Ocúltalo todo; miente, niega, invéntate. Pero sólo de tus asuntos; de los de los demás, que se encarguen ellos. ¿Por los amigos verdaderos? Da todo, miente, arriesga, engaña, perdona, ayuda, escucha, habla, calla, ríe, llora. Y ellos lo harán por ti. Come helado, mánchate, sé feliz en la calle, en tu casa, en el colegio, en las tiendas, en el médico. Esquiva tus obstáculos con serenidad. Pasa de problemas. Monta en globo, haz puenting, escribe un libro sobre tu vida.. Porque tú no criticas, sólo dices la verdad sobre los defectos de ciertas personas. Sé fuerte, olvida, ama, sufre, olvida, y ama otra vez. Porque la vida es así; tropiezas, levantas, y vuelves a tropezar. Pero te vuelves a levantar.

Por pedir, pido veinticuatro horas a tú lado en las que nos de tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando tú menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente,sobre un sofá sin cojines para que sólo puedas abrazarte a mi, en frente de mi película favorita... Bueno, si quieres en frente de tu película favorita... Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso,frenarnos en seco de repente, y notar como me abrazas. Pido, mientras caminamos por cualquier calle llevarte y traerte al contarte una estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías, y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrísa.